MI FUTURO

 

Mi gran sueño siempre desde pequeña ha sido ser veterinaria, el amor que siento por los animales es más grande que el que podría sentir por alguna persona aparte de mi familia, amo ayudar a esos seres que muchos desprecian a veces por ser de la calle o porque simplemente no les agradan los animales, me da rabia que los maltraten, que los abandonen y que les peguen y/o les tiren cosas que los pueda lastimar.

Desde que tengo memoria, empecé a sentir lo que quería ser de grande (veterinaria), y ese sentimiento de querer lograrlo y hacer lo que me gusta es lo mejor para mi pensar, siempre que me preguntaban ¿qué quieres ser de grande? Y respondía que veterinaria algunos se burlaban y me decían que de eso no iba a vivir que a nadie le importaban los animales, una vez de la rabia les dije: a mi si me importaban que de el solo hecho de que a ustedes no les importen no quiere decir que a los demás tampoco les importe, no todos pensamos tan feo como ustedes; me sentí bien defendiendo lo que quiero ser, luego de eso me dijeron que me iba a dar cuenta pero les demostraré que se equivocan. Mientras que otras personas me decían que era muy bien y me felicitaban porque hoy en día casi nadie se preocupa por los animales, mi mamá siempre me ha apoyado, me dice que es una buena decisión, aunque aún no he salido del colegio ya estoy pensando en mi futuro y lo que quiero es eso y nadie me va hacer pensar diferente ya que soy una persona que lucha por lo que quiere.

En mi casa siempre hemos tenido mascotas, más gatos que perros. Todos literalmente a todos mis gatos los han envenenado, una vez logré salvar a uno de eso, un día mi gato no se había aparecido por un rato y se me hizo raro ya que siempre estaba conmigo, lo busque y lo vi echado en un rincón del patio de mi casa y muy demacrado, me acerque a ver que tenia y estaba como agonizando, me asusté y lo alcé y lo puse en un lado más limpio y le conté a mi tío e inmediatamente me dio plata para que le comprara leche, pues ya que la leche corta el efecto del veneno y medio mejoró pero seguía débil, entonces me puse investigar que era bueno para eso y encontré muchas cosas, masajear lo, darle medicación y buen alimento, etc.. de ahí no quise dejarlo que se fuera para otras casas y lo mimaba más de lo normal para que estuviese conmigo, y así fue, siempre estaba conmigo, a veces se iba pero era por una o dos horas. Nunca le puse nombre a mi gato siempre lo llamaba por mi bebé o simplemente lo llamaba como se le llama a un gato, le daba comida de todo tipo y pepas. Se acostumbró un tiempo a acompañarme a coger mi buseta para ir al colegio, en la esquina de mi casa, me esperaba hasta que me iba, me acompañaba a la tienda y siempre detrás de mí en cualquier lugar, después de un año y medio se aburrió y ya no más se la pasaba acostado en mi cama, luego empezó de nuevo a irse por ratos y peleaba con otros gatos que se acercaban a la casa, y me tocaba separarlos, una vez me aruño porque un gato lo tenia del cuello y me metí a separarlo y sin querer me agarro con la pata en el brazo y me araño, me daba igual porque era mi gato, mi mamá me decía que no durmiera con él, ya que podría causarme daños en la salud, le decía que no importaba, que me dejara ser feliz con mi gato y ella me decía necia, pero ya era mi problema. Después de un tiempo mi gato volvió envenenado, e hice lo mismo que la primera vez pero esta vez le habían dado algo más fuerte, hice de todo para mantenerlo a salvo pero no lo logré y murió… cuando lo vi ahí sin moverse me puse a llorar demasiado, mi gato se había ido y lo iba a extrañar muchísimo, mi mamá me consoló y me decía que algún día eso tendría que pasar, pero a la vez lloraba de rabia porque otra vez lo habían envenenado, no podía creer que haya gente tan de poco corazón para hacerle daño a un animal indefenso, que no se puede defender de los humanos que no los quieren, me daba y me da rabia creer que en este mundo sean tan crueles y desalmados, lloraba tanto que mi consuelo lo encontré en mi perro, que lleva más años conmigo, cuando él me falte sé que me voy a desmoronar porque desde que tengo 2 años está conmigo y actualmente tengo 19 años, mi perro se ha portado mal y como vivo en la casa de mi tío y él es el dueño le molestaba que el perro estuviese dentro de la casa y le construyó una para él en el patio y lo amarró allá, todos los días le llevo comida y le cambio el agua dos veces por semana, lo baño tres veces por mes. Se nos ha escapado y ha tenido accidentes, una vez una buseta lo atropelló y me partió la una pata, mi tío al darse cuenta le dio rabia y se fue a pelear con el que lo atropelló pero el que lo hizo se fue rápido, lo llevamos al veterinario y le mando medicamentos y yo misma con mi tío se hacíamos terapias para que caminara bien, luego de un tiempo se mejoró y ya estaba bien, entonces volvió a escaparse y no aparecía, ya tenía una semana y yo lloraba en ese entonces tenía 12 años y podía ir a buscarlo, todos los días iba a buscarlo y un primo me acompañaba, una vez un familiar me dio que lo había visto en oro barrio y me fui con mi primo para traerlo y sí, lo encontramos, cuando me vio saltó de alegría, le puse una correa y lo traje a la casa, a mi familia le dio felicidad verlo y él estaba contento de volver a su hogar, y ya no se volvió a escapar, hace un mes se enfermo y no comía, le picaba mucho el cuerpo, cuando lo vi revolcándose lo fui a checar a ver qué le pasaba y !oh¡ sorpresa, tenía garrapatas y dije a mi tío que por eso estaba así, y al otro día le compró vitaminas y cosas para el cuidado de esa plaga, ya se le quito y está bien, siempre mi tío aunque a veces es una persona muy amargada le importan los animales y los ayuda, por eso siempre recurría a él cuando mi gato o mi perro se enfermaba, porque me ayudaba económicamente para mantener a mis mascotas, que literalmente también son de él.

También he visto animales de la calle sufrir y les ayudo cada vez que puedo, les doy agua y comida para que al menos no pasen hambre por un día, me da tristeza ver que nadie los protege, cuando llueve se mojan y pasan frío, la mayoría son atropellados y nadie los ayuda, por eso quiero ser veterinaria para ayudar a todos los que logre acoger, tener una fundación donde podamos curarlos y cobijarlos para que luego sean adoptados por personas responsables, cuando sea lo que quiero ser, yo misma me encargaré de dejar a los animales en buenas manos, no a cualquiera que en cualquier momento se aburra y lo abandone.